Sin imaginarlo

12/01/2017

 

Estos días me encontraba con un grupo de chicos en el puericultorio. Ellos trabajaban recogiendo leña, limpiando bancas y barriendo la capilla que está a medio reconstruir. Yo confesaba uno tras otro buscando que, en medio de su trabajo, puedan reconciliarse con Dios. Terminamos el día de trabajo con una misa y les hablé brevemente que, estando ad portas de la Navidad, había leído un cartel en la calle que decía: “La Navidad es Dar” Una frase que suena muy bien y la tenemos incrustada en nuestra mente pero que no es correcta en su totalidad. La Navidad no es Dar. No, la Navidad o el tiempo de Navidad no es exactamente “Dar”, es “Darse”. Y es algo para meditar estos días y preguntarnos si en verdad nos “damos” por los demás, si nos “damos” pidiendo perdón, si nos “damos” teniendo más paciencia, si nos “damos” lavando los platos un domingo para que no lo haga la mamá. La Navidad es “Darse”.

Todo estaba bien ese día en el puericultorio pero me sucedió algo que llamó mucho mi atención. Terminó la misa, todos se iban a sus casas y una de mis alumnas se me acercó. Llegó a mí con los ojos llorosos. Estaba muy emocionada. No entendía qué le pasaba y me dijo: “después de esa misa y esa confesión soy otra” Seguía llorando y es que se había encontrado con el Señor o, mejor dicho, el Señor había salido al encuentro de ella sin que ella lo imaginara, en el contexto menos adecuado. No estábamos de retiro o en una jornada espiritual. Estábamos en trabajo manual, bajo un sol sofocante y sucios desde los pies hasta la cabeza, pero fue en ese momento, en ese contexto, en que el Señor se acercó a ella y tocó su corazón hasta hacerla sentir que era otra persona. Fue en ese instante que comprendí mucho mejor aquello de que la “Navidad es Darse” porque, no se trata solamente de nosotros darnos por los demás, sino sobretodo que la Navidad nos recuerda que el Señor se sigue “dando” por nosotros, saliendo a nuestro encuentro y buscándonos en el momento que menos esperamos. A veces no estamos muy atentos como para darnos cuenta y darle gracias por ese don. A veces esperamos que actúe en los momentos ideales o adecuados pero no es así.

Terminé mi día con una idea muy clara para estos días de adviento: la Navidad, en realidad, es Darse a Aquel y como Aquel que se Da por nosotros siempre. El Señor siempre se da, es el primero en darse, y debemos imitarlo.  

 

 

 

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

Entradas destacadas

I'm busy working on my blog posts. Watch this space!

Please reload

Entradas recientes

12/03/2017

12/01/2017

11/28/2017

Please reload

Archivo
Please reload

Buscar por tags

I'm busy working on my blog posts. Watch this space!

Please reload

Síguenos
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • YouTube Social  Icon
  • RSS Social Icon